Los chilenos hemos sido siempre consumidores de té, sin embargo, consumirlo no significa tener una cultura del té que nos permita apreciar la calidad y las cualidades de sus distintas variedades. Desde hace un tiempo se están instalando en distintos lugares de Santiago, salones de té especializados, con ello también aparecieron consumidores más exigentes que disfrutan de un brebaje que por muchos siglos fue, considerado como la bebida de “los emperadores”.
Algunos de sus beneficios más conocidos son, un excelente antioxidante, regulador de la presión sanguínea, además existen estudios que señalan que es anti cancerígeno formando parte de la dieta de proyectos de tratamientos contra esta enfermedad.
Los tipos de este brebaje son principalmente tres: el verde o no fermentado, el oolong o semifermentado y el negro o fermentado. Aunque sólo son tres clases, variedades dentro de ellos hay muchas. Entre ellas el delicado té blanco, los poderosos rojos, los verdes dulces o amargos, los exóticos con aromas a frutas o a flores y tantos otros.
Sin embargo, para todos existen ciertos pasos para sacar lo mejor de ellos a la hora de prepararlos. Para Merrill J. Fernando un gran conocedor de esta bebida, hay cinco pequeños secretos que marcan la diferencia:
- Hervir el agua hasta que aparezcan las primeras burbujas
- No volver a recalentar
- Dejar reposar entre 2-4 minutos
- Sacarnos la mala costumbre de agregar azúcar,
- Y jamás presionar la bolsa con una cuchara, ya que se extrae toda la cafeína
Un consejo, incorporar té en la oficina o en el casino de la empresa podría ser un buen aliado para aquellos que sufren de presión alta.
